
Aurora se limpiaba las lágrimas con un viejo pañuelo amarillento, quizás blanco en otros tiempos...no entendía porqué venían a robarle a su casa...ella no tenía dinero, pero eso parecía que ya lo sabían los muy desgraciados, porque nada más abrir la puerta se abalanzaron hacia el pasillo para llevarse todos los recuerdos, esos que la anciana guardaba en bolsas..."Son mis cosas, ¿para qué las queréis?", les decía. Por más que gritaba, nadie la ayudaba...lo único que hacía aquella gente, que contemplaba en la calle cómo los ladrones enmascarados se lo llevaban todo, era aplaudir.
No ha mucho más que decir, salvo que me ha hecho sentir un no sé qué.
ResponderEliminarAbrazos
Aplaudir?... Joé, Su, qué bueno. Inquietante, casi me dejas en ascuas.
ResponderEliminarLa verdad, las primeras veces no terminaba de entenderlo.. pero aún así me estaba encantando. Muy bien guardado el misterio. He tenido que leerlo vaaaaarias veces y hacer la digestión. Buenísimo.
Me abstengo de desvelar el misterio.
Besos exhaustos.
Pd:... gracias por la imagen. fundamental.
Kum*...la imagen, el robo de "recuerdos",una anciana sin dinero, las bolsas, ladrones enmascarados, aplausos...gracias por tus palabras ;)
ResponderEliminarYo tengo en casa un cuarto de Diógenes, espero que no vengan a llevárselo un día, generalmente lo vaciamos cada cierto tiempo... cuando ya no cabe nada más al menos.
ResponderEliminarTiene que ser terrible vivir cerca de alguien que guarda tantos recuerdos :)
Un beso Su
Esta sociedad aplaude a veces a algunos vestidos de uniforme y que en nombre de la ley, del juez, de la especulación o del poder, aplican sin piedad la justicia de los hombres. Triste injusticia.
ResponderEliminarSU, estremecedor, no tanto el acto como la gente que miró, aplaudió y no hizo nada. Menuda gentuza... ya nadie ayuda a nadie. Has expresado lo que se suele ver en la calle, por desgracia.
ResponderEliminarUn saludito maja.
Una excelente visión del síndrome de Diógenes. Has vuelto inspirada del puente.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz - corta - semana.
De que manera más bella has tratado un tema tan delicado, el aplauso es para tí.
ResponderEliminarUn abrazo
Que mala es la gente! Genial el punto de vista desde donde se describe la historia. Seguro que las personas con sindroma de Diógenes estarian de acuerdo.
ResponderEliminarA veces el hombre muestra esa cara oculta de horror. Magnífica entrada Su.
ResponderEliminarBesos wapa.
Tan triste que estas palabras se vean a diario en la prensa. Pero qeu aplaudan, el Telon sube y baja igualmente para todos
ResponderEliminarMe gustó mucho la idea, brillante.
ResponderEliminarQuerida su. !!!GENIAL!!!
ResponderEliminarUn tanto triste la situción, eso si..
Un abrazo guapisima!
Jo, Su me he reído con tu comentario y las palomitas, chica ya somos dos con el día torcido. He tenido que suprimir la anterior entrada, se ha montado un zipi y zape...solo te digo que han venido gente de otros blog a tirase los trastos...hay amiga, corramos un tupido velo, o una manta mejor, a este nefasto día.
ResponderEliminarUn besazo y cuidado con esa palomitas...si aún me río...
Buen micro. Puedes leer uno que escribí hace tiempo y me comentas. AQUÍ
ResponderEliminarY eso que no revisaron lo que había escondido en los subsuelos de la memoria. Ahí hubieran encontrado más, y más. Y si rascan en los miros, se hubiesen asomado las esquinas de los secretos más oscuros. Al menos le dejaron esos.
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