
"Eres preciosa y sin embargo...", pues nada que muy guapa pero mira a ver si haces una dieta que estas algo fondona.
"Sí, sí... tienes un gusto estupendo no lo niego y sin embargo..." y sin embargo , la lámpara del salón que yo había elegido se quedó en la tienda y en su lugar colocamos aquella horrorosa del año qué sé yo, que había heredado de su abuela.
"Cariño... qué bien cocinas, y sin embargo..." soso, todo lo que hacía para él estaba soso.
"Buen trabajo... y sin embargo...". Era desquiciante, siempre tenía que haber algo.
Quién iba a decir que con el paso de los años hasta yo acabaría utilizando la expresión.
-"Mi más humilde pésame señora", me decían.
-"Ya, ya... una pena y sin embargo...".